Durante varias décadas, antes del surgimiento de Internet y las Redes Sociales, millones de personas en todo el mundo se comunicaban y hacían nuevas amistades merced a emisoras de radio particulares más o menos potentes, las cuales a veces se compraban ya montadas y listas para su uso, y a veces eran construidas por los propios usuarios, unas emisoras con las que tras establecer un nuevo contacto con cualquier otro radioaficionado de cualquier parte del mundo, para dejar constancia de dicha comunicación, la costumbre era (y sigue siéndolo, ya que esta afición aún persiste en nuestros días) el enviarse mutuamente una tarjeta postal (llamada "QSL") en la que se reflejaba por escrito detalles tales como el código identificativo de la emisora de origen, el lugar geográfico desde el que se realizaba el contacto, las frecuencias y modo de transmisión con las que se estaba trabajando, y por supuesto la fecha y la hora del evento. Visite nuestro establecimiento y podrá elegir entre unas 2500 postales que van desde finales del siglo XIX hasta la década de 1970, procedentes de una gran variedad de ciudades y pueblos de multitud de paises, y adornadas con todo tipo de motivos decorativos. |